Al Fuego inauguró local en Paraná y se expande al país con tres modelos de franquicias

La familia Lequio, de Frigorífico Alberdi y Carnes del Interior, lanza un ambicioso proyecto que integra las cadenas porcina y vacuna, con un plan a 2024. La Casa del Cerdo forma parte de las opciones de tiendas retail. Nahuel Amore

Sin prisa pero sin pausa, a contrapelo de la pandemia, la familia Lequio avanza con su estrategia de crecimiento en Entre Ríos y el país. Los titulares de la empresa vienen profundizando en los últimos años un proceso de inversión en la provincia, no sólo con la compra de la mayoría accionaria del Frigorífico Alberdi y Carnes del Interior, sino también con empresas vinculadas a subproductos de origen animal. Ahora, el plan apunta a expandirse en el tramo final de las cadenas porcina y vacuna, con un ambicioso proyecto que nació en Paraná y mira de cerca a la Región Centro y Buenos Aires.

Franquicias Al Fuego SRL es el nombre del plan de negocios, que ofrece tres alternativas de inversión: grill house y dos tipos de tiendas de carnes. De cara a un proceso de expansión planificado a cuatro años, la firma ya plantó bandera en la capital entrerriana con la inauguración de un local en avenida Ramírez al 3.039, a metros de Maciá. Se trata de un formato de Tienda Retail especializada en cortes vacunos y porcinos, complementados a su vez con los aditamentos indispensables para hacer un asado, ya sea la leña, un vino o lo necesario para la picada.

De este modo, la apertura del primer local de venta directa, que convocó a cientos de vecinos con una tentadora oferta de 199 pesos el kilo de asado, pondrá a prueba el funcionamiento de la marca. Además, este formato se complementará con La Casa del Cerdo, cuyos seis comercios fueron absorbidos por Lequio durante la adquisición que realizó a la familia Benedetti en 2019. A su vez, estas dos franquicias convivirán con los restaurantes parrillas de Nicassia Campo y Nicassia Soho que, tal como publicó DOS FLORINES, también fueron adquiridos en junio pasado y volverán a la actividad a principios de octubre con cartel de estreno.

Franquicias

Según describen, Al Fuego busca ser la “síntesis de esta historia –de la familia Lequio– que marca la pasión viva por el oficio y el empeño en integrar la cadena de valor llegando al consumidor de manera directa, sin escalas, destacando la trazabilidad y sanidad alimentaria, la estandarización y la competitividad para reunir una oferta transparente y lograr una fidelización con el cliente que mantenga por siempre la llama viva de lo que más nos gusta, alimentarnos con el más noble y proteico de los productos, los que más nos relacionan a nuestra tierra, a nuestra historia; la carne”.

Con esta presentación, el proyecto, que ya circula entre los potenciales inversores, tiene un plan progresivo de crecimiento orientado a 2024. Tras comenzar en Paraná y la zona de influencia, la cadena de franquicias desembarcará en el corto plazo en Rosario, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Santiago Mele, exdueño de Nicassia y quien confirmó los datos a este cronista, será el encargado de la Coordinación General y la puesta en marcha de la estrategia comercial, dada su reconocida experiencia como desarrollador gastronómico en Buenos Aires.

Según informó a DOS FLORINES, para 2021 se proyectan 20 tiendas nuevas y otros dos grill houses; para 2022 serán 30 tiendas y cuatro grill houses; para 2023 habrá 45 tiendas y seis grill houses; en tanto que para 2024 la expansión prevé 60 tiendas y 10 grill houses, en distintos puntos del país.

Integración

De esta manera, Lequio logra integrar todas las cadenas de valor, desde los frigoríficos ubicados en Oro Verde y María Luisa, hasta la mesa de los clientes, lo que se constituye en una integración que mejora costos y la competitividad en el mercado, para que por una buena vez el beneficiado de ello sea el consumidor y no la cadena intermediaria. De hecho, la carta de presentación de las franquicias pone en valor que se proporcionará a terceros el derecho de vender productos con la marca y el sistema de operación, lo cual sintetiza imagen, calidad de servicio, productos, recetas, publicidad, limpieza, entre otros aspectos clave.

En este sentido, destacan el “abastecimiento de carnes vacunas y porcinas del ciclo 1 y 2 con trazabilidad certificada que garantizan máxima seguridad, frescura y calidad en nuestros cortes y todo lo que se necesita para atender las requerimientos de nuestros clientes en su experiencia gastronómica. Aseguramos nuestra calidad siendo un establecimiento habilitado por Senasa y cumpliendo rigurosamente con las normas ISO 9001”.

Del mismo modo, el modelo de negocio comprende una capacitación inicial y permanente, un manual integral de operaciones, un acuerdo con proveedores estratégicos, imagen y layout de locales, política de precios y promociones, marketing centralizado, asistencia continua y software de gestión. En relación a este último punto, ponen de manifiesto un proceso de innovación y desarrollo, al ofrecer también la tienda online a través del Software Advance ERP de Ubiar SRL que, a su vez, se integrará con una App móvil que busca fidelizar con el cliente y una asistencia en marketing digital.

Inversiones

Para los tres modelos de negocio, el franquiciado pagará los derechos por el uso de la marca y regalías –que oscilan entre el 5 y 6%, dependiendo el formato– a Franquicias Al Fuego SRL, además de asumir la responsabilidad comercial de sus operaciones. El acuerdo, con un contrato a cuatro años y renovable, contempla además una serie de requisitos básicos en cuanto a estructuras y los valores de inversión.

De acuerdo a los datos aportados a DOS FLORINES, los inversores pueden pensar en distintas alternativas para comenzar con un local, con una base de 40.000 dólares para una tienda retail y, en caso de optar por un restaurante parrilla de tipo grill house, de seguro superará los 100.000 dólares, cifra que variará de acuerdo a las características de la ubicación elegida, el inmueble y los precios de mercado de cada ciudad.

El proyecto de la familia Lequio no deja espacio a la improvisación, ya que contempla también otros aspectos, como cantidad sugerida de empleados, un porcentaje de fee publicitario para sostener los estándares de imagen e, incluso, una proyección de amortización que ronda los primeros dos o tres años.

Con esta estrategia y esos números, Al Fuego inicia un proceso de diversificación y expansión prácticamente inédito para Paraná y la región, en un contexto crítico desde todo punto de vista y en el que la gastronomía padece duros golpes. Evidentemente, la apuesta va más allá de la coyuntura y se perfila con un horizonte de posicionamiento en un mercado que históricamente mantuvo una competencia fuerte de grandes marcas nacionales de Buenos Aires o el exterior. Habrá que ver qué depara el destino, pero lo cierto es que la carne ya está puesta y el fuego, prendido.

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